Pensar bien, decir bien, hacer bien, buscar la verdad, practicar la libertad, la igualdad, la fraternidad, la justicia y la solidaridad; amar al prójimo, ayudarle en todas las circunstancias de la vida, tales son los principios y las máximas que la Masonería mixta desarrolla o enseña en sus Logias, recomendando a sus miembros extenderlas y generalizarlas a su alrededor. El Derecho Humano, proclamado por la Masonería mixta, es el Derecho eterno, el que primará sobre los derechos del hombre y del ciudadano.
Mujeres y hombres trabajan juntos en perfecta igualdad y armonía.
Se trata de la única y auténtica Orden masónica internacional.
Es una Orden filosófica e iniciática que promueve el desarrollo integral del ser humano, a lo largo de cada uno de sus 33 Grados.
Una gran constitución recoge nuestros deberes y derechos masónicos y asegura la máxima libertad compatible con una disciplina aceptada voluntariamente:
La Orden Masónica Mixta Internacional LE DROIT HUMAIN afirma la igualdad del hombre y la mujer.
La Orden propende para que en el mundo todos los seres humanos logren beneficiarse igualmente de la justicia social en una humanidad organizada en sociedades libres y fraternas.
Compuesta por masones fraternalmente unidos en su diversidad, sin distinción de orden social, étnico, filosófico o religioso, la Orden se impone, para alcanzar este objetivo, un método ritual y simbólico, mediante el cual sus miembros construyen su templo para el progreso y la perfección de la humanidad.
Fieles al principio de laicidad y respetuosos de la absoluta libertad de conciencia de cada persona, los miembros de la Orden trabajan para concretar los principios de libertad, igualdad y fraternidad y para lograr el máximo desarrollo moral, intelectual y espiritual de todos los seres humanos, siendo la primera condición de la felicidad que es posible alcanzar por cada individuo en una humanidad fraternalmente organizada. En sus acciones, la Orden aspira a asegurar la armonía entre los seres humanos y la naturaleza en su conjunto, esencial para nuestra vida y la de nuestros descendientes.
La Masonería es considerada la fraternidad más antigua del mundo occidental, se remonta a los antiguos gremios medievales y su evolución e historia ha sido influida por diferentes escuelas iniciáticas. El hecho de haber nacido formalmente en el Siglo de las Luces, época de avances filosóficos, científicos y sociales, y sin embargo desgarrado por luchas fratricidas, hicieron que pocas personas abiertas de mente, dispuestas a superar el oscurantismo religioso y los dogmas que les separaban, se reunieran en Logias para encontrar lo que les unía y hermanaba. Esta búsqueda de la igualdad por encima de la diversidad de ideas y creencias ha hecho de la Masonería uno de los baluartes de la tolerancia.
La presencia en Colombia de la Orden Masónica Mixta Internacional – LE DROIT HUMAIN se remonta al año 1936, cuando fue fundada en la ciudad de Bogotá la Logia N.º 623 “Sol de Colombia J. B. Acuña”. Esta Logia Pionera desarrolló una activa labor hasta 1949, año en el que el país entra en un periodo de profunda violencia y agitación política que marcaría de manera significativa la historia social de Colombia.
Durante estos años difíciles, la Logia veló por el bienestar de varios Hermanos y Hermanas afectados por el conflicto, y extendió su solidaridad a la comunidad profana mediante la creación de obras sociales y programas de atención dirigidos a niños y niñas en la ciudad de Bogotá.
Siguiendo el legado de su predecesora, las Logias actualmente activas en la Federación Colombiana, que reúnen a más de un centenar de miembros, mantienen un firme compromiso con la práctica del ideal de la triple divisa:
Libertad – Igualdad – Fraternidad